1. El hombre invisible (o mi futuro marido)


    Escribí en mis tiempos mozos (llámale mozos, llámale 16 años) una lista con cosas que odiaba. La lista quedó relativamente larga, pese a que si la revisara ahora probablemente la duplicaría. Cosas de la edad. Llámale edad, llámale experiencia. Pero a los 20 años, una ya no está para tonterías, y tras una serie de circunstancias (llámale circunstancias, llámale petición personal en modo ‘challenge accepted), me veo obligada a crear una nueva lista, pero esta vez respecto a mi hombre ideal o, dicho en otro modo, cómo no puede ser mi futuro marido.

    De hecho, haciendo bromas con mi poca afición respecto al fútbol escribí el otro día “En mi idioma, un buen partido es un rubio alto, cachas y millonario y no eso de lo que lleváis hablando toda la noche” (https://twitter.com/#!/blissy91/status/159794314036252672) .Y sí, supongo que partiendo de la base de que mi hombre perfecto debería estar forrado y tener una apariencia a lo Brad Pitt (pero con 25 años menos), sería pobre quedarme ahí, puesto que creo que el resto de mujeres heteros del planeta no le harían muchos ascos a semejante maromo.

    De modo que, y resumiendo mucho, mi hombre ideal se estructuraría en las siguientes cualidades:

    -          Ortografía. Mi futuro marido debe tener amor por el lenguaje y no darle patadas al diccionario. Un hombre que me escriba palabras como ‘sobre todo’ o  ‘en serio’ separadas me enamora. Y si ya utiliza y conoce el significado de otras como ‘jocoso’ o ‘exasperante’, me lo como a besos. Que no tenga miedo a poner acentos; son bonitos y quedan bien cuando pertocan.

    -          Vestimenta. Mi chico ideal jamás de los jamases se vestirá en chándal a no ser que se disponga a hacer ejercicio. Otro detalle importantísimo es que nunca osará ponerse una camiseta con escote masculino. A la hoguera el escote masculino, gracias. Si además sabe arreglarse cuando toca y tiene más de dos pares de zapatos y camisetas que evoquen algo más que el orgullo friki, me conquistará.

    -          Cultura. Cultura general, por favor. Que sepa un poco de historia, que se interese mínimamente por la política y que esté al tanto de la actualidad, tampoco creo que sea pedir tanto. Que se pueda hablar con él de temas variados y que tenga opiniones argumentadas. Que domine la geografía básica y no te sitúe Viena en Rusia.

    -          No a los ni-nis. Que estudie, que trabaje o ambas. A ser preferible lo primero como mínimo. Que tenga ambiciones en la vida más allá de trabajar en un McDonald’s.

    -          Intereses. Apartado demasiado largo pero, que en resumen, sea cinéfilo o abierto a ser cultivado en cine hecho hace más de 10 años. Que mire series, a ser posible no españolas, y que desee la muerte a Telecinco. Que esté cultivado en música, pero que entienda que el reggaetón  no es un estilo y que Justin Bieber sólo mola porque ha creado un ejército de fans óptimo para la burla. Que le gusten las bandas sonoras. Que le interese el arte, ya sea porque sabe de historia del arte (y por tanto es un compañero ideal para viajar) o porque le gusta dibujar, pintar o la fotografía. Y por último, que muestre interés por mi pasión por la astronomía. Si además entiende ya del tema, me enamoro en 3, 2, 1… Que le gusten los animales y que esté en contra del maltrato animal (como pueden ser las corridas de toros). Que le guste el mar y la lluvia.

    -          Idiomas. Que sea mínimamente bilingüe o trilingüe. Si habla castellano y catalán habitualmente, que no mezcle idiomas, gracias. Que se defienda en inglés y que cuando lo hable no parezca idiota. Si además muestra interés por idiomas extraños como el esperanto, el japonés o el élfico, mejor. Todos los idiomas son enriquecedores.

    -          Tecnología. Que adore la tecnología y entienda del tema. Llevar un nokia 3310 puede ser lo más seguro, pero si se saca un iPhone del bolsillo acaparará mi atención. Que entienda de informática, que nunca está de más que te echen una mano y te den consejos útiles.

    -          Redes sociales. Que tenga Facebook está bien, pero mi hombre ideal ha de tener cuenta en Twitter y utilizarla con frecuencia, poniendo cosas ingeniosas, graciosas o de interés común ( no necesito un tío que sea autobiográfico vía redes sociales). Si además tiene Flickr o escribe en algún tipo de blog o página, uf.

    -          Deportes. Que haga algún deporte, preferiblemente que no sea sólo ir al gimnasio o jugar a fútbol, pese a que podría hacer excepciones. Que odie o al menos no le guste en fútbol. Que sepa patinar o al menos me acompañe a dar paseos en patines. Que sepa esquiar o hacer snowboard o al menos tenga interés en aprender.

    -          Tabaco y alcohol. Que no fume, gracias. Se agradece no besar a un cenicero, pese a que podría dejar pasar excepciones en momentos de máximo ocio. Que beba a la hora de salir pero que no lo necesite exclusivamente para divertirse.

    -          Frikismo. Se aceptan porcentajes altos de frikismo siempre y cuando no pase de mí por haber quedado con la consola o con los amigos para jugar a juegos de rol. Mi chico ideal tiene que haber jugado a básicos como el Monkey Island, Pokémon  o el Age of Empires. Y siempre estará bien que me enseñe algún videojuego nuevo que merezca la pena. Que sea fan de Dragon Ball, por favor. Y que pueda recomendar libros o cómics que realmente merezcan la pena. No me importa visitar Norma Comics de vez en cuando. Y sobre todo e imprescindible, su superhéroe favorito ha de ser Spider-man.

    -          Higiene y apariencia. Que se lave cada día, gracias. Que cuando sonría no pueda adivinar qué es lo último que ha comido. Que se perfume si quiere, pero sin bañarse en él. Que cuide su apariencia, que no sea un desaliñado de esos con pintas de naufrago cuando salen de sus casas. Que no lleve greñas pero tampoco vaya rapado. El pelo está bien, pero hay partes del cuerpo que están mejor sin pelo. Tampoco hace falta ir más depilado que yo.

    -          Sentido del humor. Que tenga mucho. Que sepa hacerme reír y se tome la vida con mucho humor. Que se ría de mis bromas y que sea un jocoso. Dios, me encanta esa palabra. Jocoso.

    -          Viajar. Que le guste viajar. Que salga de casa, hombre. Que me lleve a sitios, y tenga interés por culturas y sitios ajenos.

    -          Ocio. Que salga, que haga vida fuera de su casa. Un chico abierto y que salga con sus amigos, que tenga vida social fuera del WOW o del LOL. Que salga también por las noches, que proponga planes los fines de semana. Por pedir, que me lleve de conciertos, por ejemplo.

    -          Ideología. Que sea de derechas o de izquierdas, pero sin ser extremista. Que entienda que hay otras posturas y opiniones, pero que tenga las suyas y sepa fundamentarlas y debatirlas. Que no sea creyente a ser posible. No me apetece tener que acompañarle a misa o a las JONS. Y por supuesto que carezca totalmente de machismo alguno.

    -          Gastronomía. Que sepa cocinar es un puntazo, teniendo en cuenta que a mí me encanta engullir pero el proceso de cocinar lo odio. Que sea un amante de la comida japonesa y de la italiana. Adoro el sushi y la pasta.

    -          Toques finales. Que sea cariñoso. Que me mime pero sin agobiar. Que me haga caso pero sin estar todo el día detrás de mí.  Que sea sincero pero con tacto.

    -          Sexo. Que no haya que rogarle echar un polvo, por favor, pero tampoco hace falta estar todo el día como conejos. Mejor que no sea virgen; no me disgustan los leones en la cama.

    -          Puntos extras: que tenga carné de conducir y coche. Total… por pedir… ¡Ah! Y si tiene sentido del ritmo y baila bien… ya ni respondo.

    -          Y por último, y quizás bastante importante: que sea hetero y algo más alto que yo, que tenga aproximadamente mi edad, que haya sido siempre un hombre y que no sea de mi familia.

    ¿Ahora se entiende por qué voy a acabar siendo una señora en un piso lleno de gatos?

    hace 1 año  /  0 notas  /