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Los ¿límites? del humor
Los que me seguís por Twitter o frecuentáis mi Tumblr, sabréis un poco que me muevo normalmente entre el humor (absurdo y no tan absurdo) y la indignación. Los que me conocéis por Tumblr supongo que sabéis que entre otras cosas llevo la página de humor de Sinónimo de Miscelánea. Y si no, pues ahora ya lo sabéis :D
La cuestión es que mis tareas básicas son principalmente buscar contenidos por la red que considere suficientemente buenos como para colgarlos y filtrar, por así decirlo, y revisar el contenido del resto de colaboradores de la página. Y entonces, inevitablemente, acaba entrando en juego el criterio personal y la ética de cada uno.
El ataque de indignación comenzó hace más de un mes cuando empecé a ver tiras cómicas con un alto contenido machista. Y como mujer, me vi en el dilema de si publicar o “censurar” ese contenido que me habían dejado mis compañeros para colgar. De hecho, hasta entonces no había “censurado” nada porque es atentar contra la libertad de expresión, aunque puede quedar algo exagerado dicho de este modo, teniendo en cuenta que no estoy hablando más que del contenido de una simple página de humor que se dedica a seleccionar contenido ajeno. Pero tras comentarlo con mis compañeros, decidí que había una de esas tiras que no se iba a publicar porque claramente denigraba la imagen de la mujer, y ahí está precisamente la excepción a la libertad de expresión. De hecho, desde entonces estoy recopilando tiras, viñetas y memes de humor de este tipo, porque próximamente dedicaré una entrada entera a este tema; precisamente porque me atañe: por ser mujer y porque dedico gran parte de mi tiempo a la publicación de contenido humorístico.
No me entretendré demasiado con la parte del humor machista por tanto, pero quisiera antes que nada mostraros algún ejemplo que, a mi parecer, antes que hacer reir debería hacer pensar a la sociedad si realmente hace falta crear este tipo de contenido.


Entiendo que soy mujer y puede ser que a los hombres les haga más o menos gracia, pero me gustaría pensar que todos coincidís conmigo en que estamos en el siglo XXI y que, entre otras cosas, la mujer tiene otras preocupaciones a parte de la cocina y que la violencia física a una mujer puede ser de todo menos gracioso. Pese a esto, y si sois seguidores de Sinónimo de Miscelanea, habréis visto que se han publicado más de una tira o viñeta que podría considerarse casi tan “conflictiva” como esta. Más adelante os pondré otro ejemplo.
Y precisamente porque lo último que quiero es censurar, tal y como he dicho antes, comprendo que también hay que poder reirse de todo, o de casi todo. Y ahí el dilema. Por ejemplo, publicamos hace tiempo la siguiente viñeta que, según como se vea, puede ser insultante para determinado colectivo (o bien para musulmanes practicantes o bien para aquellas occidentales más feministas), pero que, a mi parecer, no deja de ser una crítica a la represión que sufren las mujeres en oriente.

La cuestión es que seguimos en el conflicto de censurar o no según qué temas, para evitar ofender o reirnos de según qué colectivos. El conflicto interminable entre la libertad de expresión y el insulto. Y, cómo no, hay que llegar al humor negro. Sí. Aquel que, como ya sabéis, hace crítica o burla, entre otras cosas, de los grandes males de nuestra sociedad, como pueda ser la pobreza, el racismo, el terrorismo, la religión o las discapacidades.
Antes que nada, aclarar que, si bien evito en Twitter hacer chistes sobre humor negro, suelo ser, a priori, defensora de este tipo de humor. ¿Por qué? Pues porque yo personalmente lo veo como una crítica dura al mundo que nos rodea, pero entiendo que siempre habrá un colectivo que será susceptible de sentirse ofendido. Y es que suele pasar que, al igual que con el humor machista, las bromas o chistes hacen gracia cuando no nos afectan (normalmente); cuando son ajenas a nuestra realidad. Pero como con casi todo, depende de cómo lo mires.
De hecho, el pasado diciembre, en Twitter crearon el hashtag que llegó a TT #13negro, donde muchos usuarios pusieron su granito de arena pero que, obviamente, causó bastante controversia. Os dejo aquí un recopilatorio que hicieron los principales responsables del hashtag en Visto en Twitter.
Entonces, la cosa es… ¿se puede hacer humor de todo? Por poder está claro que se puede y se está haciendo a diario. Pero quisiera mostraros un par de ejemplos que, lejos de no hacerme ninguna gracia (y recordemos que no dejo de hablar de contenido especializado en humor), me parecen, sinceramente, de muy mal gusto. El primero es el siguiente, y es una meme:

¿Cómo definir esto? Personalmente, patético. Simplemente porque reirse de alguien intelectualmente inferior por causas que escapan de su control (como pueda ser la genética en este caso) me parece rebajarse. Y más cuando es un colectivo que a lo máximo que aspira es a reirse contigo y no de ti. Lo peor de todo es encontrarte la plantilla de esta meme (si googleas la verás bajo el nombre de “retard girl”) con miles de ejemplos en páginas como Meme Generator. Podéis clicar aquí y flipar cuanto queráis.
Siguiendo con otros ejemplos de humor “poco” ético, pasamos al tema del racismo. Concretamente hay una meme que se ha hecho muy popular, y que además deriva de otra igual de polémica. Sí, estoy hablando del perro machista y del perro racista, respectivamente. Veamos un ejemplo, aunque supongo que este tipo de memes ya las habéis visto más por las webs… Y no deja de ser un ejemplo de lo que, personalmente, nunca publicaría.


Sigo opinando lo mismo que con el tema de la meme de “retard girl”, sólo que supongo que al ser menos gráfica, puede pasarse más por alto el nivel de contenido ofensivo de los chistes. ¿Sinceramente? Humor fácil. Y siempre reivindicaré el humor ingenioso ante esta clase de chistes fáciles (que de no ser tan humillantes me daría bastante igual, la verdad).
Y siguiendo con el polémico tema del racismo y la pobreza, y tal y como he dicho al principio, os presento otro ejemplo de meme, bautizada en la red como “third world success kid”, y cuyos ejemplo podéis ver aquí y aquí con la explicación y su origen (inglés). En este caso, la imagen resulta graciosa, de manera que el dilema ético-moral aparece con el comentario que se le atribuye a la imagen. Os voy a enseñar concretamente el ejemplo que me pareció polémico ya que me lo pusieron para publicar y al final este sí que decidí publicar en Sinónimo de Miscelánea.

Supongo que en este caso depende mucho del texto, y la gracia de la meme depende nuevamente de cómo se lo tome uno: si como una crítica a la situación que se vive en el tercer mundo o como una vejación de este sector. Y la lista podría continuar y no acabar nunca, literalmente, ya que si entráis en páginas especializadas en memes como es know you meme, veréis una infinita lista que yo no me vi capaz de terminar.
Y finalizando con el tema del tercer mundo, otra imagen que ronda mucho por la red, y que de carecer de texto sería del mismo estilo que la anterior: una simpática imagen. Pero que más de algún “gracioso” la ha ido colgando con diferentes textos, todos del mismo estilo. He aquí un ejemplo que, personalmente, yo no le veo la gracia por ninguna parte.

Quisiera concluir con dos cosas muy breves. En primer lugar aclarar que el humor es algo muy importante en mi vida y no debería faltar nunca en este mundo. Y, ante todo, saber reirse de uno mismo es esencial en este terreno.
Por último, y en contrapartida a todo lo que habéis leído os recomiendo y casi obligo a leer esta tira que hace reflexión (y que además ha inspirado el título de este post) sobre los límites del humor. Son menos de cinco minutos y prometo que vale la pena. Si bien creo que lo mío es una postura intermedia respecto a lo que deberían ser los límites del humor, en esta tira se explica acertadamente por qué no deberían existir ciertos límites. Sólo decir que cuando la leí en su momento (todavía no estaba tan metida en este mundo del Tumblr ni de las páginas de humor) le di toda la razón del mundo, pero he visto necesario rectificar ciertos puntos, argumentando y ejemplificando.
Nada más. Gracias por leerme y comentad cuanto os plazca. Agradezco diferentes opiniones y sugerencias, como siempre.
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lascosucas ha dicho
Sí, en parte tienes razón, hay que diferenciar entre el humor que intenta hacer reír al que intenta joder y se ceba con el asunto. Por otra lado, podrías contrarrestarlo de alguna forma. Mi consejo es, “ríete de todo”, pero la sociedad no da para más
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blissy91 ha publicado esto
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